En Plato fuerte, María Laura Santillán recibió a Silvia Barreda, una de las 6 instrumentadoras quirúrgicas que se alistaron como voluntarias, estuvieron en la bahía de Puerto Argentino, a bordo del Almirante Irízar, que funcionó como buque hospital, a unos seiscientos metros de las islas. "No había enfermeras mujeres y como no nos dieron grado militar no nos dejaron bajar en Puerto Argentino, entonces nos quedamos a trabajar en el buque al que convertimos en hospital", recordó y añadió que el inicio fue difícil porque "no querían mujeres en Malvinas".
Asimismo, advirtió que "el momento más duro y triste de la guerra fue la rendición y luego la posguerra" ya que no la esperaban, "creíamos que estábamos ganando cuando salimos".
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Etiquetas: Guerra de Malvinas