ERA DE EBULLICIÓN mendoza

Los extremos meteorológicos que superaron a la era del calentamiento global

Las olas de calor, las sequías, los incendios forestales e inundaciones en gran parte del hemisferio norte, como así también las elevadas temperaturas en invierno en el hemisferio sur, llevaron a que las instituciones internacionales como Naciones Unidas construyan un nuevo lenguaje para advertir la realidad actual de la emergencia climática.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió la semana pasada que la era del calentamiento global terminó y que ahora es el momento de la era de la ebullición global. Lo dijo a pocos días de que julio terminara y cerrara como el mes más cálido registrado hasta el momento, según datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el observatorio europeo Copernicus. Es que las tres primeras semanas de julio marcaron un período de calor extremo nunca antes visto en diversos puntos del mundo, especialmente en América del Norte, Asia y Europa, que provocó impactos significativos en la salud de las personas, el medio ambiente y las economías locales.
"La era del calentamiento global ha terminado, ahora es el momento de la era de la ebullición global", advirtió Guterres. Y continuó: "No necesitamos esperar hasta finales de mes para saberlo. A menos que se produzca una miniedad de hielo en los próximos días, julio de 2023 batirá todos los récords", dijo el 27 de julio desde su sede de la ONU en Nueva York. Remarcó además que "el cambio climático está aquí. Es aterrador. Y esto es solo el principio".
En su intervención, el secretario general subrayó la necesidad de una actuación mundial en materia de emisiones, adaptación al cambio climático y financiación para el clima. Aunque el cambio climático es evidente, añadió: “Aún podemos detener lo peor, pero, para ello, debemos convertir un año de calor abrasador en un año de ambición abrasadora”.
“Todavía es posible limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C (por encima de los niveles preindustriales) y evitar lo peor del cambio climático, pero solo con una acción climática drástica e inmediata”, enfatizó Guterres.
Desde las entidades nacionales e internacionales ya advirtieron que el 2023 será el comienzo de los años más calurosos de la historia. Esto es una predicción anticipada para imaginarnos lo que será este año el verano en la provincia. “Los extremos meteorológicos sufridos por millones de personas en julio no son más que la dura realidad del cambio climático y un adelanto de lo que nos reserva el futuro", afirmó, el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.
Cada día, cada mes, cada año que pasa, vemos como la acción climática y ambiental se torna necesaria y urgente. Necesitamos de políticas concretas, de mitigación y adaptación a la ahora ebullición global, acompañado de cambios a nivel individual y colectivo.
En cuanto a las causas de estos eventos extremos, Guterres señaló que, "para los científicos, es inequívoco: los humanos son los responsables", y apuntó que "la única sorpresa es la velocidad del cambio". "Las consecuencias son claras y trágicas: niños arrastrados por las lluvias monzónicas, familias que huyen de las llamas, trabajadores que se desmayan bajo el calor abrasador", agregó el secretario general de la ONU.
Estamos en el mes de la Pachamana. No basta con tomar té de ruda y dar gracias por la abundancia que nos da la madre tierra. También urge ser conscientes y poder escuchar lo que ella nos quiere decir a través de los efectos de la crisis ambiental. Sin duda nos dice que se encuentra enferma por el daño que le estamos causando. Ella también se queja. Pero todavía podemos evitar lo peor, no llevarnos a la desesperación, pero si a la acción.