ENTREVISTA A TAMARA RUBILAR

Curó a su hijo creando un producto que hoy comercializa

Con más de 20 años de formación en ciencias biológicas, Tamara Rubilar generó una empresa modelo en la Patagonia a partir de una vivencia personal. La empresa con base en Puerto Madryn, Chubut, comercializa –a través de la marca Promarine– suplementos dietarios validados científica y clínicamente y aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Están basados en antioxidantes marinos con múltiples efectos preventivos y paliativos.

 

La científica empezó entonces a hacer extractos caseros y los consumieron, en primer lugar y por seguridad, su marido y ella. Luego se lo dieron a su hijo. En diálogo con Nunca es Tarde, Rubilar recuerda que “fue un cambio sideral. Tras el consumo constante, al año le pudimos sacar los corticoides. Y a través de los años fue mejorando cada vez más”.

Rubilar, además, agregóó: “me encontraba en un lugar de privilegio, desde el que podía hacer algo por mi hijo. E hice lo que sé hacer: investigar. Me contacté con inmunólogos de todo el mundo para ver qué se buscaba para evitar la inflamación del intestino y las alergias. Leí todos los papers que me llegaban y un colega me acercó uno en ruso. Mi mamá me ayudó a leerlo: mencionaban a un poderoso antioxidante marino, echinochroma A, que se obtiene a partir de huevas de erizos de mar”.